Crisis y emigración
Jorge Duany
Profesor Visitante, Universidad de Harvard
El Nuevo Día
14 de octubre de 2009
14 de octubre de 2009
Los signos de la aguda crisis socioeconómica de Puerto Rico están en todas partes. Se espera que este año la economía decrezca en 5.5%. La deuda de los consumidores asciende a casi $23,000 millones anuales. La tasa de desempleo alcanzó el 16.5% en julio del 2009. Desde 1996 se eliminaron 45,000 empleos manufactureros. Por primera vez en años, la tasa de pobreza aumentó durante la década del 2000. Los despidos masivos del Gobierno han causado consternación pública. Mucha gente está sumamente preocupada por mantener su empleo y pagar sus cuentas, impuestos, seguros e hipotecas.
Una de las estrategias tradicionales ante las dificultades económicas en Puerto Rico ha sido la emigración. Cada vez más puertorriqueños están considerando seriamente esa alternativa, pese a la recesión de la economía estadounidense. Durante la década actual, al menos un cuarto de millón de boricuas se ha mudado a Estados Unidos. Según la Encuesta de la Comunidad Puertorriqueña, casi 428,000 residentes de la Isla se relocalizaron en el continente, mientras unos 224,000 regresaron del exterior entre 2000 y 2007. Según la Autoridad de los Puertos, el movimiento neto de pasajeros hacia Estados Unidos sumó unas 297,200 personas entre 2000 y 2009. En el 2008, el 51.6% de todas las personas de origen puertorriqueño vivía fuera de la Isla.
Aparte de la reanudación masiva del éxodo boricua, las últimas estadísticas censales comprueban los cambios en sus patrones de asentamiento. En el 2008, el estado de la Florida tenía el segundo número mayor de residentes puertorriqueños (744,400), después de Nueva York (1.1 millones). Entre 2000 y 2007, cinco de los diez principales destinos de los emigrantes boricuas estaban en la Florida: los condados de Orange, Miami-Dade, Broward, Hillsborough y Osceola. Durante ese mismo período, 38,257 residentes de la Isla se radicaron en el condado de Orange, el centro del área metropolitana de Orlando, que ha desplazado a Filadelfia y Chicago como segunda concentración boricua en el continente norteamericano. Otros destinos populares de los emigrantes son los condados de Hamden, Massachusetts; Filadelfia; el Bronx en Nueva York; Hartford y New Haven, Connecticut.
En promedio, los emigrantes puertorriqueños contemporáneos son más jóvenes, educados, diestros y bilingües que la población de la Isla. Sin embargo, resulta exagerado caracterizar a todo el nuevo flujo migratorio como una “fuga de cerebros”, ya que el grueso de los emigrantes tiene una escolaridad secundaria y un empleo de cuello azul o de servicio.
Al mismo tiempo, una creciente proporción son profesionales altamente calificados, incluyendo médicos, ingenieros, enfermeros y maestros. Entre las principales motivaciones para este continuo éxodo de talento están las brechas en salarios, condiciones de trabajo y oportunidades de desarrollo profesional entre la Isla y Estados Unidos. Además, muchos emigrantes buscan mejor “calidad de vida”, refiriéndose especialmente a los servicios públicos, el costo de la vivienda, la seguridad y la tranquilidad.
Por último, los cálculos más recientes del censo permiten comparar las condiciones de vida de los puertorriqueños en la Isla y en Estados Unidos. En el 2008, la tasa de desempleo en Puerto Rico era de 14.8%, comparada con 10% para los puertorriqueños en Estados Unidos, 9.3% en la Florida y 10.4% en Orlando. La mediana de ingresos de los hogares boricuas en la Isla ($18,190) era menos de la mitad que en Estados Unidos ($39,039), la Florida ($41,892) y Orlando ($39,778). A su vez, la tasa de pobreza en Puerto Rico (45%) era mucho mayor que la de los boricuas en Estados Unidos (24%), la Florida (17.5%) y Orlando (16.2%).
Ante tan amplias discrepancias en oportunidades de empleo, ingresos y otros indicadores económicos, la nueva oleada migratoria probablemente persistirá hasta que mejoren sustancialmente las condiciones de vida en la Isla. Esperemos que sea pronto
Siguen saliendo personas de Puerto Rico por el estallido de Gulf
ResponderEliminarWWW.INFOCONTINENTAL.COM
ResponderEliminarHay que andarse con cuidado con la amenaza que supone el islam para la poblacion europea, si nos despreocupamos acabaran por derrocar nuestra identidad.